lunes, 5 de abril de 2010

Filosofía Anarquista y Religion / 12 pruebas de la inexistencia de Dio$

Filosofía anarquista y Religión

El titulo original era "Existencialismo Anarquista"



El anarquismo es una filosofía. Diversas intelectualidades anarquistas que han comprendido equívocamente el concepto, argumentan y explican que el anarquismo es una doctrina política, o una filosofía política. Peor aún, diversas seudointelectualidades envidiosas y malintencionadas tratan de solapar y oscurecer a la filosofía anarquista con un manto de paralogismos. Si la teología es la base moral de la política, si la política es la guerra continuada por otros medios, si la política es el capitalismo vestido de parlamentario, si la política es la fábrica de los Estados y los Estados las fábricas del capitalismo, si, en definitiva, la política es el arte -burgués- de gobernar, ¿es entonces el anarquismo una teoría política, una filosofía política, o una doctrina política? ¡No! ¡Los anarquistas debemos aborrecer la política!

Pero más allá de este equívoco están aquellas malignas y malintencionadas seudointelectualidades que desconceptúan el carácter único de la etimología, la acepción, el concepto, la teoría, y la praxis del anarquismo, como también del adjetivo o el apelativo "anarquista", tratando de solapar el carácter filosófico del anarquismo con falaces y peyorativas definiciones de nihilismo político, humanismo pagano, utopía reaccionaria secular, o fundamento político terrorista.

Sin embargo, el anarquismo es una filosofía, y una filosofía brillante: es un pensamiento ecléctico, racionalista, basado en un criticismo tanto axiológico como fenomenológico, que persigue la libertad y la felicidad humana eudomónicamente, y justifica una determinada creencia ética variable. El anarquismo comprende la metafísica, la epistemología, y la ética, es imposible catalogarlo y concebirlo como nihilismo, filosofía política, o fundamentalismo político terrorista, si el anarquismo teoriza respecto de la existencia, el conocimiento y, el valor. Así que la filosofía anarquista no es un humanismo pagano, tal y como la define el humanismo meriolístico y holista de la megalómana masonería que aparenta cultivar y buscar la verdad, cuando en verdad lo único que buscan cultivan son los intereses teológicos del existencialismo católico de las castas sociales acomodadas; tampoco la filosofía anarquista es una utopía, ni reaccionaria ni secular, porque sería de marras impensable desde el siglo XVII, y nadie la adoptaría como filosofía de la manera en la que es adoptada socialmente en la actualidad por cientos de personas alrededor de todo el mundo, o instancias históricas y famosas como la Comuna de París no se habrían suscitado; menos aún la filosofía anarquista es una suerte de fundamentalismo político terrorista, ¿acaso es posible que una filosofía teorice respecto de los fines terroristas, como la irracionalidad y el mismo terror? El anarquismo es una filosofía, quien no lo entienda, quien no lo sepa, o quien diga lo contrario, estará diciendo que Jean-Paul Sartre fue un teólogo que ganó y aceptó el Premio Nobel de Literatura.

De esta manera, la filosofía anarquista, el eudemonismo que considera la libertad y la felicidad humana como derecho, fin y bien absoluto, además, se basa en el racionalismo, que presupone tácitamente el ateísmo, el existencialismo ateo. Sí, porque los anarquistas somos acérrimos ateos, creemos que la inexistencia de Dios es un axioma. Dios no existe. La inexistencia de Dios es tan evidente que puede catalogarse como una verdad irrefutable. En vez de vanagloriar el "cogito, ergo sum" de René Descartes, nuestra razón nos dice: "sum, ergo cogito". Sin embargo, para explicar tal verdad a los incrédulos, a los indecisos, y a los Hermanos Ignorantinos, es necesario dar cabida al supuesto de Dios: la aseidad es la supuesta cualidad de Dios según la cual existe por sí mismo. Veamos. Debemos situarnos en el supuesto instante anterior a la existencia del Universo, debemos situarnos en el instante en que sólo existía la nada. Dios, entonces, supuestamente comenzó a existir por sí mismo, y luego creó todo el Universo. Pero, la eternidad, es la supuesta cualidad de Dios según la cual él no tiene comienzo ni fin, por tanto, es imposible que Dios haya comenzado a existir. No obstante, podemos deducir que tal vez Dios se creó a sí mismo, y eso justificaría la aseidad. Pero, supuestamente Dios es único, cualidad según la cual Dios es sólo uno, es decir, es imposible que Dios se haya creado a sí mismo porque requería entonces existir con anterioridad para poder crearse, es imposible que Dios haya existido con anterioridad para poder crearse a sí mismo, puesto que tendrían que haber existido dos Dioses: Dios no pudo haber existido dos veces para tener con anterioridad a su existencia la cualidad de Dios para así haber podido crearse a sí mismo. Pero, la omnipotencia, es la supuesta cualidad de Dios según la cual él todo lo puede, no obstante, para poder existir por sí mismo, es decir, para poder crearse a sí mismo con su omnipotencia, debió existir con anterioridad para usar su cualidad de Dios omnipotente, pero, como ya sabemos, Dios no puede existir dos veces. Según esto, podemos entender entonces, que el argumento de la supuesta existencia de Dios es el siguiente: Dios no tiene comienzo ni fin pero comenzó a existir desde que él se creó aunque no puede haberse creado a sí mismo sin antes haber existido para poder tener la cualidad omnipotente de Dios, que no pudo haber tenido porque Dios no puede existir con anterioridad a su propia existencia. Por estas y otras razones podemos decir que todas las religiones son una farsa, porque la inexistencia de Dios es un axioma que deja al descubierto que la mejor novela de ciencia-ficción que se ha escrito es la Biblia, que los únicos adamitas fueron Adán y Eva y, que no pueden creer en Dios, por ejemplo: un político, un homosexual o un policía, a fuer de que sus posiciones igualarían la de la persona que se jacta de ser nihilista, puesto que incurre contradictoriamente en la autodeterminación

Así como sabemos que la inexistencia de Dios es un axioma, sabemos que la existencia del catolicismo y las divergencias religiosas escindidas de esta teología, constituyen la invención de una mentira creada secularmente por la burguesía, con el fin de cultivar el lucro y de mantener en el quietismo a la mayor cantidad posible de personas, incluso a sus mismos creadores y defensores, los cuales se han convertido en alienados sociales, en peones de su propia creencia, en esclavos de sí mismos, en burócratas de las iglesias de culto a la irreligiosidad, como incluso argumentan los mismos teólogos, como Juan Arias, Leonardo Boff, José Comblin, Hans Küng, y otros. Para muestra un botón. He aquí algunas palabras textuales del sacerdote y teólogo católico Hans Küng, referentes al difunto Papa Juan Pablo II y su gestión papal: "(...) El mismo hombre que defiende de puertas afuera los derechos humanos, los niega de puertas adentro a obispos, teólogos y mujeres (...)"; "(...)Un gran admirador de María que predica excelsos ideales femeninos, rebaja a las mujeres y les niega la ordenación sacerdotal: siendo atractivo para muchas mujeres modernas, a las que quiere excluir <> de las órdenes mayores para toda la eternidad y a las que en el caso de la anticoncepción incluye en la <> (...)"; "(...) Un predicador en contra de la pobreza masiva y la miseria del mundo, sin embargo, con su posición sobre la regulación de la natalidad y la explotación demográfica es co-rresponsable de esa miseria (...); "(...) Un propagandista de la imagen del sacerdocio masculino y célibe es co-rresponsable de la catastrófica escasez de curas, el colapso del sacerdocio en muchos países y el escándalo de la pedofilia en el clero, que ya es imposible encubrir (...)"; "(...) El impulsor de un número inflacionista de beatificaciones lucrativas al mismo tiempo, con poder dictatorial, insta a su Inquisición a actuar contra los teólogos, sacerdotes, religiosos y obispos desafectos: son perseguidos inquisitorialmente sobre todo aquellos creyentes que destacan por su pensamiento crítico y su enérgica voluntad reformista (...)"; "(...) Un panegirista del ecumenismo, sin embargo, hipoteca las relaciones con las iglesias ortodoxas y reformistas e impide el reconocimiento de sus sacerdotes y la comunidad eucarística de evangelios y católicos (...)"; "(...) La animosidad de gran parte de la opinión pública y de los medios de comunicación frente a la arrogancia jerárquica se ha intensificado de forma amenazadora (...)"; "(...) Un representante del diálogo con las religiones del mundo simultáneamente las descalifica como formas deficitarias de fe (...)"; "(...) Un poderoso abogado de la moral privada y pública y comprometido paladín de la paz al mismo tiempo, por su rigorismo ajeno a la realidad, pierde credibilidad como autoridad moral: (...) este Papa ha propiciado la pérdida de autoridad de su pontificado por culpa de su autoritarismo (...)". Estas características de los Hermanos Ignorantinos, los sitúa dentro de un círculo exterior al discurso del existencialismo católico, deja al descubierto la excentricidad de la praxis feligrés con respecto al baricentro de la teología moral que dictamina todos y cada uno de los actos a seguir por un cristiano. Por ejemplo, la sexualidad, el sexo, la naturalidad del cuerpo humano, etcétera, naturalezas humanas ideadas y creadas supuestamente por Dios, son casi una suerte de aberraciones creadas por el Diablo. Bajo esta premisa nació la abstinencia sexual de monjas y curas, acto que, lejos de ser una demostración beata, es más bien una tortura psicológica y física. En Estados Unidos, entre los años 1950 y 2002, más de 4.392 curas católicos abusaron sexualmente de más de 10.667 niños y niñas. Con esta cifra podemos deducir que en Latinoamérica y El Caribe, el abuso sexual por parte de monjas y curas es aún más grande y avieso. Con la fecha de esta devastadora y sórdida cifra podemos deducir que la pedofilia ha sido ejercida por curas y monjas desde la secular invención de Dios y la iglesia. Todos los medios de comunicación divulgan periódicamente más y más sórdidas cifras y fechas, más y más nombres de curas, políticos y burgueses pedófilos que han abusado sexualmente de nuestros más preciados tesoros, de nuestro futuro, de nuestros niños, de nuestros hijos y hermanos. Pero la excentricidad de la praxis religiosa, con respecto al baricentro de las teologías morales de todas las iglesias, no es sólo abusos sexuales, sino que es todo un conjunto de oscuras teologías alternas de culto a la maldad. De la misma manera que vemos hoy a uno de los antiguos representantes del marxismo ruso, Mijaíl Gorbachov, liderando un movimiento partidista europeo socialdemócrata, vemos a uno de los antiguos representantes del nacionalsocialismo alemán propugnado por Adolf Hitler, Benedicto XVI, a la cabeza del catolicismo mundial, con la calidad de Papa; podemos ver cómo, cada vez que un ejército de militares o policías presta juramento a su bandera o se alista para la represión o la guerra, sus personas, sus nombres, sus armas, sus ideas, y sus instituciones, son bendecidas por un cura, y encomendadas al mismo gestor y defensor de Las Cruzadas y La Inquisición, el mismo gestor y defensor de los genocidios y las guerras de ayer y de hoy: Dios.

También se trata de su teología basada en la nada, pues, debido a la evidente inexistencia de Dios, todo lo basado en él es contradictorio. Revisemos, por ejemplo, algunas líneas de Veritatis Splendor, de Juan Pablo II:

1. "El esplendor de la verdad brilla en todas la obras del Creador (...)"; "Satanás, que es «mentiroso y padre de la mentira» (...)": supuestamente, Satanás fue creado por Dios.

2. "Realmente, el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado": ¿la respuesta a esa pregunta es otra pregunta?

3. "En nombre y con la autoridad de Jesucristo, han exhortado, denunciado, explicado; en fidelidad a su misión, y comprometiéndose en la causa del hombre, han confirmado, sostenido, consolado (...)": ¿acaso no faltó decir también, que en nombre y con la autoridad de Jesucristo, han asesinado y promovido las guerras, con, por ejemplo, la Inquisición, Las Cruzadas, y la bendición de los ejércitos militares y policiacos antes de la represión social o antes de cada guerra?

4. "En efecto, ha venido a crearse una nueva situación dentro de la misma comunidad cristiana, en la que se difunden muchas dudas y objeciones de orden humano y psicológico, social y cultural, religioso e incluso específicamente teológico, sobre las enseñanzas morales de la Iglesia (...)"; "En particular, se plantea la cuestión de si los mandamientos de Dios, que están grabados en el corazón del hombre y forman parte de la Alianza, son capaces verdaderamente de iluminar las opciones cotidianas de cada persona y de la sociedad entera (...)": si la comunidad católica tiene muchas dudas acerca de la enseñanza teológica del catolicismo, y además, duda mucho de la relevancia y de la factibilidad de los 10 mandamientos "de" Dios, podemos decir que la iglesia católica está desmoronándose.

5. "Me dirijo a vosotros, venerables hermanos en el episcopado (...), con la intensión de precisar algunos aspectos doctrinales que son decisivos para afrontar la que sin duda constituye una verdadera crisis (...)": si la iglesia reconoce que está en crisis, pues entonces podemos aseverar que de verdad se está desmoronando.

6. "En efecto, el decálogo se fundamenta sobre estas palabras: «Yo soy el Señor, tu Dios (...)». No habrá para ti otros dioses delante de mí (...)"; "La afirmación de que «uno solo es el bueno», exige reconocer a Dios como Señor único y absoluto, y darle culto solamente a Él (...)"; "Al concluir estas consideraciones, encomendamos a María (...), nuestras personas, los sufrimientos y las alegrías de nuestra existencia, la vida moral de los creyentes y de los hombres de buena voluntad, las investigaciones de los estudiosos de moral (...)": tal contradicción teológica se refleja en la exacerbada hiperdulia, y la práctica de la dulia como del politeísmo, llevadas a cabo mediante la adoración de un sinnúmero de meras estatuas, actitud que deja de visu el paganismo de rasgos politeístas tanto del catolicismo como de todas las religiones escindidas de esta iglesia.

7. "Él fundó el pueblo de la Alianza y lo llamó a ser «propiedad personal entre todos los pueblos» (...)": ¿acaso no somos todos, supuestamente, hijos de Dios, el pueblo de Dios? ¿Puede Dios hacer diferencias entre unos y otros? ¿Por qué Dios privilegia a unos cuantos por sobre otros, si, supuestamente, Dios es justo, perfecto, bondadoso, y para él todos somos iguales?

8. "Los preceptos negativos expresan con singular fuerza la exigencia indeclinable de proteger (...), la propiedad privada, y la buena fama (...)"; "En efecto, Jesús dice a sus discípulos después del encuentro con el joven rico: «Todo aquel que haya dejado casas (...), o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará la vida eterna» (...)": ¿es posible que el catolicismo defienda la propiedad privada, cuando Jesús llamaba a despreciar los bienes materiales?

9. "Pero el maestro pone ante los ojos el poder de Dios: «Para los hombres eso -la salvación- es imposible, mas para Dios todo es posible» (...)": entonces, ¿para qué Jesús llamó a seguirlo, para conseguir la salvación, si eso es imposible para los hombres?

10. "El amor y la vida según el Evangelio no pueden proponerse ante todo bajo la categoría de precepto, porque lo que exigen supera las fuerzas del hombre": ¿estamos, entonces, privados del amor y la vida? ¿Estamos muertos, muertos en vida?

11. "Las prescripciones morales (...), deben ser (...) actualizadas permanentemente en las diferentes culturas a lo largo de la historia"; "Dentro de la tradición se desarrolla, con la asistencia del Espíritu Santo, la interpretación auténtica de la ley del Señor": ¿es posible actualizar algo para luego interpretarlo tradicionalmente, si bajo la actualización, las cosas tradicionales desaparecen?

Como podemos advertir, el cristianismo es un cúmulo de contradicciones. Pero a esto se agregan algunos curas que idearon y practicaron -y aún practican- teología de la liberación, que es más bien la teología de la contradicción. Basándose en buenas intensiones de mala fe, unieron al marxismo con la teología, mescolanza que dio como resultado una corriente marxista-teológica, que, al mismo tiempo, niega la existencia de Dios y también afirma su existencia.

El lucro, el robo, también es inherente a las iglesias. Todas las iglesias obligan dar un porcentaje del salario de cada feligrés; algunas iglesias incluso fomentan supercherísticamente el comercio de objetos cabalísticos. Las iglesias fomentan la desigualdad social por justificar la existencia de ricos y pobres, y por justificar también la existencia de los Estados. Las iglesias fomentan la desigualdad entre hombres y mujeres, por justificar la predominancia del hombre por sobre la mujer, con el patriarcado de sus jerarquías y el contrato del matrimonio. Las iglesias fomentan la mentira, por argumentar la existencia de un Dios que no existe, y por fomentar en las personas la falsa esperanza de una vida mejor en otro mundo que no existe. La única iglesia que ilumina es la que arde. El anarquismo es una filosofía.

Además, el anarquismo, la filosofía anarquista, se basa en un criticismo axiológico y fenomenológico del futuro y el origen de la existencia, pues investiga y estudia las teorías evolucionistas, sus orígenes, esencias, métodos, y finalidades. Entonces, la filosofía anarquista, en virtud de su eclecticismo basado en un criticismo axiológico y fenomenológico tanto del futuro como de la originalidad radical de la existencia, el cual, como eudemonismo, considera la libertad y la felicidad humana como derecho, fin y bien absoluto, que permite y justifica una determinada creencia ética variable, posibilita que la praxis del anarquismo sea llevada a cabo según la voluntad del individuo y la realidad en que se desenvuelve; de este principio surge la diversidad de prácticas anarquistas. Unos practican la paz, otros la violencia justificada. Muchos de los anarquistas hacemos nuestra la frase consensus facit legem, para practicarla incluso por medio de la violencia, porque el conjunto del pueblo detesta la política, a los políticos, y a los partidos políticos; detesta los Estados, los gobiernos, los patriarcados, los matriarcados, el imperialismo, la burocracia estatal, la policía, los militares, la represión; detesta las religiones, las sectas, los curas pedófilos; detesta el capitalismo, la invención de necesidades comerciales, el individualismo, el consumismo, el dinero; detesta las clases sociales, los ricos, los pobres, el exceso de riqueza, el exceso de pobreza, los malos trabajos, los malos sueldos, la cesantía, el hambre. Si el consentimiento general hace la ley, nosotros, los anarquistas, no cometemos "pecado" alguno al ejercer la violencia justificada. Haremos justicia en nombre de la ley del consentimiento general: la libertad. ¡Nuestra ley es la libertad!

El anarquismo, la filosofía anarquista, es la más grande y bella filosofía de todos los tiempos. ¡Qué hermoso sería dar la vida por quienes amamos! ¡Qué bello es vivir pensando en la felicidad ajena! ¡Qué maravilloso es querer la libertad de todos! ¡Qué muestra más grande de humanidad compartir todo con todos! La filosofía anarquista, de tan brillante es capas de convertir el desprecio en amor: ¡Despreciamos el odio! ¡Despreciamos el egoísmo! ¡Despreciamos la propiedad! El anarquismo, la filosofía anarquista, nos constriñe a gritar y usar todos los medios existentes para conquistar, ¡la libertad!

Ya es hora de que los anarquistas expongamos a la faz del mundo entero nuestros conceptos, nuestros fines y nuestras tendencias, que opongamos a la leyenda del fantasma del anarquismo una organización basada en el consentimiento general que hace la ley, para que a punta de fusiles se eche abajo todo este sistema antisocial de vida fundamentado en el capitalismo de los Estados. Todos los anarquistas debemos unirnos en una gran red insurreccional que acelere el proceso revolucionario por medio de los fusiles. Todos los anarquistas debemos conformar un ejército antijerárquico anarquista organizado que tenga por base, fundamento, y meta, la máxima expresión de paz, amor, y de organización social: la anarquía, el comunismo.

Pero antes de toda unificación debemos dejar a un lado nuestro pasado ideológico, para dejar de hablar de "la explotación del hombre por el hombre", y comenzar a hablar de la lucha del hombre por el hombre, de la liberación del hombre por el hombre. Debemos dejar de hablar del "proletariado explotado", de "los pueblos oprimidos", para comenzar a hablar realmente del pueblo revolucionario, de la clase insurgente; debemos dejar de hablar sobre "todos los compañeros y compañeras caídos en batalla", para comenzar a dar nuestra vida en la batalla en nombre de la insurrección, del pueblo, y de los compañeros y compañeras que dieron su vida en la batalla por todos nosotros; debemos dejar de hablar eufemismos para decir las cosas tal y como son en verdad... Que no sepa la derecha lo que hace la izquierda, y que no sepa la izquierda lo que hacemos los anarquistas; peleemos a rostro cubierto para descubrir el verdadero rostro de los criminales que se esconden detrás del Estado y el Capital.